Ramón Ordaz

Dies irae


 

Pablo Picasso: Guernica (fragmento)

 


Bajo su hoy omnipresente horizonte la dominación
técnica se revela como destrucción, la libertad como reino de la muerte,
y el progreso se define como regresión.
Quizás hayamos rebasado una vez más este límite.
Por eso, a veces, nos llamamos sobrevivientes.

Eduardo Subirats. Violencia y civilización


Tú pagarás, romano, aunque inocente,
la pena de los delitos de tus padres, mientras
no repares las aras de los dioses, sus templos
que amenazan ruina, y sus imágenes afeadas
con el negro humo que las cubre.

Horacio. "Oda VI". Libro III


Sólo en los informes de Marco Polo,
Kublai Kan conseguía discernir a través
de las murallas y las torres destinadas a desmoronarse,
la filigrana de un diseño tan sutil
que escapaba a la mordedura de las termites.

Italo Calvino. Las ciudades invisibles



YO TENÍA MI GUERRA


Yo tenía mi guerra,
mi juego de dardos para matar el tiempo
y apostar a que Cristo vendría a mi abalorio.

Yo salía a las calles;
educaba mis perros, les mostraba
cuánto muerde el blasón de la jauría.

Yo tenía mi ínsula;
mi barataria patria de gemidos
donde descansa en paz Altisidora.

Yo tenía mi retrato;
escrito mi epitafio a lo Desnos
"porque uno nunca sabe".

Yo conciliaba en mí
a Sun Tzu y Lao Tsé.

Previstos mis asuntos:
Mi caverna, mi glaciar, mi reno;
cuando babeles,
cuando bajeles
traen su Apocalipsis:
Gemelas cicatrices donde desova el tiempo.

Yo el Unigénito, el último.


SOBREVIVIENTES La guerra, no habíamos pensado en la guerra. ¿Por qué teníamos que pensar en la guerra? Hablábamos de ella; un lugar ocupaba como juego de extraños. Una barbarie lejos de nosotros; extravíos de la sangre en otro pabellón que no era el nuestro. La guerra ¡carajo! La guerra. A un geme de tu desolación Empire State. La pólvora al costado de ubérrimos cortijos que ahora abren su flor, la carnívora fosa, mengua de la placenta. La guerra, ahora recuerdo, siempre fue una alabanza, un canto de la aurora, utopía del amanecer. ¿No es así Humanidad? En la guerra, sí, en la guerra no hay vidas inocentes, no hay culpables, no hay amos. ¡La guerra! ¡La guerra! ¿Qué saben los muertos? La guerra es de nosotros los sobrevivientes.
DIES IRAE, DIES IRAE Un día de Ira, un día de Ira, United States, por el éxodo que huye de tus bombas. Por esa muerte tuya que nos camina al lado flameando sus estrellas entre surcos de sangre. ¿Por qué ha de ser tu guerra mi guerra? ¿Por qué han de ser tus muertos mis muertos? Un día de Ira, un día, una hoja más en el Apocalipsis que escribes con tus armas. Un día de Ira, un día ira, United States, signa todos los días, tu historia en Occidente.
AYUDA HUMANITARIA

¡Salve, oh vosotras vacas!, salve toro, conceded pan y cerveza y ofrendas sepulcrales al Osiris Nu, dadle alimento, hacedle khu perfecto en el Más Allá. Libro de los Muertos Cae del cielo; ¡siempre caen! Clusters, Pave Hawks, Predators, misiles Tomahawk, ojivas, kamikazes, lluvias ácidas, soldados invisibles, bombas, siempre bombas, y muchas, muchas bolsas de alimentos para aliviar el largo viaje irreparable que según el Libro de los muertos todos recorremos.


 

 

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