Mario Meléndez

Poemas

 

Menchu Gal: Nocturno en Fuenterrabía

 


 

CONFESIONES

No estoy, no soy, no pertenezco
vago de lado a lado como un gran gusano negro
Mi corazón tiene sus propios piojos
mi historia es un collage de perros viejos
que no ladran por temor a desaparecer
Mi infancia me persigue con un cuchillo
me persigue con un palo sin golpearme
me persigue con retratos y con flores
que se pegan a mi sombra sofocándola

Será que todavía pienso
que los árboles crecen de noche
que la pluma canta más que el mismo pájaro
y que el pájaro mataría por ser pluma

Será que en mí la vida se deshuesa como un sapo
como un sapo pero no salta
se arrastra
aúlla como un quiltro desgarrado
mientras la muerte le lame las axilas
y las ánimas rasuran el umbral del miedo

La muerte me persigue con su carretilla al hombro
se desviste lentamente para que yo la vea
y me saluda de vez en cuando
dando gritos de vieja ardiente

La muerte tiene cuerda para rato
y yo que conozco sus trucos
yo que conozco su voz
yo que le sé hasta el ladrido
yo que me parezco a ella
como un mellizo fiel y resignado
yo soy la muerte también
y desde ahora soy eterno


SERÁ DEBAJO DE LA CAMA Será debajo de la cama, amor haremos a un lado lo que sea necesario tal vez un par de botas perdidas en el fondo o la infaltable bacinica con olor a océano Será debajo de la cama y no podremos revolcarnos nadie estará sobre nadie, amor porque en un sólo movimiento nos comeremos el aire en una sola caricia se apagarán nuestras vidas Será debajo de la cama, amor yo rozaré como pueda tus caderas apretadas rozaré tu herida abierta si me enseñas el camino Pero no debes gritar o hablar porque nos escucharán sólo el latido de tus piernas bastarán por esta noche tu boca pegada al polvo será la enredadera que inundará mis paredes y yo, debajo de la cama me arrastraré dentro de ti
APUNTES PARA UNA LEYENDA Una mujer está parada sobre un puente que no existió jamás Su piel que jamás fue besada flota sobre las aguas del tiempo como un recuerdo sin rostro Una carta que jamás fue leída lucha por alcanzar la orilla para que alguien la descubra Un hombre que jamás ha leído que no sabe leer que no aprendió jamás halla la carta y el cuerpo debajo de ese puente El hombre llora de impotencia mientras la carta se deshace entre sus dedos El río que está lleno de lágrimas se apiada de aquel hombre y le revela el secreto de esa carta Y el hombre loco de amor junta sus noches y sus sueños para arrojarse de ese puente que no existió jamás
LA HIJA DE RIMBAUD La niña del vestido abierto se levanta a la hora en que las palabras están de fiesta porque ella misma es una fiesta cuando tiende sus muslos al sol y el viento la recorre con sus dedos infinitos Un triciclo de cristal la espera junto a las flores del patio y un nido de mariposas ciegas se desnuda entre sus huesos de miel Y en su lecho de plumas azules ella cuelga sus trenzas de trigo y cuenta sus abejas muertas hasta quedarse dormida mientras la tarde la envuelve con sus labios amarillos La niña del vestido abierto se despierta a la hora en que los relojes sueñan porque ella misma es un sueño cuando abre su vestido y los gorriones se amontonan locos de amor sobre sus pechos de papel
LA RECETA O EL COMIENZO DE LA POESÍA Una gota de amor por cada cinco versos Tres cucharadas de oficio por cada día del año Un cuarto de inspiración y otro tanto de locura Un octavo de risa aliñada con ironía Media taza de recuerdos y cuatro de realidad Dos litros de lágrimas instantáneas Una docena de emociones Cien gramos de fantasía o de razón a gusto A todo esto agregue sus ojos sus manos y sus labios y revuelva a fuego lento durante toda la vida
INVENTARIO NOCTURNO Para qué comprar libros de versos si tengo la poesía en mi casa Es una navidad de palabras no regaladas aún un verdadero cumpleaños sin velas y sin torta sin invitados a la mesa Yo soy el festejado el importante todos los días del año Desde mi catre cuelgan apellidos sociedades que la tierra inaugura y me entrega a pedazos religiones como serpentinas abrazos fermentados o encubiertos Como accionista mayoritario de la poesía desayuno, almuerzo y ceno en cada página que escribo me bajo los pantalones si deseo entre oda y oda me tiro el pelo resucitándome procurando que las ideas reboten en las ventanas y se amontonen en mi cuerpo Respiro poemas por las orejas mi sudor es poesía cuando abro las piernas cuando orino y mojo mis zapatos, cuando estornudo Las sillas hicieron mi antología las toallas encuadernaron mi obra las hormigas tradujeron a su lengua lo que salía de mi boca las arañas enredaron papel y pluma el suelo se preocupó de autografiar cada mancha cada punta de ojo derramada y viva Mañana preguntaré mi nombre en las ciudades en los muelles, en las poblaciones mañana recorreré mercados y edificios a medio terminar mañana me sentaré a la mesa con todos los verbos y con un libro de versos recién comprado
PORQUE EN MI CASA OCURRE DE TODO Aquí se baila al ritmo de las estufas se canta como los grillos más desesperados se aprende a desnudar al viento que nunca nos muestra su trasero y en noches de luna llena jugamos a ser felices midiéndonos los colmillos Porque en mi casa ocurre de todo y los pocos ratones que existen están condenados a seguirnos la corriente unos vestidos de superhéroes otros haciendo gárgaras con los bigotes de un gato muerto Y así como las ampolletas aportan lo suyo las sábanas también observan más allá de sus narices y ven miles de piojos sentados en el patio y pulgas tomando sol entre las patas de una gallina y caracoles reunidos en una gota de champagne cuando la tarde estira sus piernas por encima de los vivos Pero nos faltan aún las bisagras y algunas flores que no han sido entrevistadas y están las escaleras y el ropero de tres cuerpos y aquella hormiga pacifista con sus dotes de gran oradora Y no se asusten si a ratos quedamos a oscuras son los zancudos que apagan la luz y vuelan con su coreografía hacia otra parte Porque en mi casa ocurre de todo y todos tienen derecho a voz y voto desde el baño a la cocina desde mi cama al hueco dejado por las arañas antes de hacer sus maletas Todos sonríen de alguna manera y se conforman con lo poco y nada que poseen Porque en definitiva aquí pueden estar tranquilos y saben que es peligroso cambiar de domicilio cuando han logrado el respeto de este pobre poeta que bien los tiene en su Santo Reino
BAJO AMENAZA DE VIDA Una mañana salí de mi tumba y grité “No escribiré otra línea jamás” y las palabras saltaron de sus asientos a protestar por lo que ellas creían injusto Viendo que no obtenían respuesta se juntaron en secreto durante largas horas resolviendo por fin declararme la guerra Como primera medida se tomaron mi casa echaron candado a mi pieza y a mis muebles se apoderaron de mis juguetes de mis libros, de mis papeles rayaron las murallas acusándome de cobarde y firmaron una larga lista para expulsarme del gremio Viendo que tampoco obtenían respuesta acordaron una huelga de hambre y de sed y me advirtieron que sería hasta las últimas consecuencias no sin antes, por supuesto pedirme algunas frazadas para cubrirse del frío y del viento y el antiguo tocadiscos de mi padre para escuchar sus temas preferidos Yo mientras tanto me divertía a más no poder con las travesuras de la Pantera Rosa y bebía cerveza y fumaba a destajo recostado sobre el sofá más cómodo del planeta Pero de vez en cuando echaba un vistazo a mis queridas compañeras de ruta y las oía hablar en voz baja las oía llorar y reír entre ellas recordar lejanos lugares, lejanos objetos recordar algunos rostros una mujer, un beso, una mirada una sonrisa que se apagó para siempre Entonces yo también lloré y reí y volví a llorar y quise amigarme con ellas llevándoles algunas disculpas y uno que otro refrigerio Grave error las malditas me dijeron de todo Probé suerte de nuevo unos días más tarde les hablé sobre mi vida sobre mis dudas, mis temores sobre la fija idea de dedicarme a otra cosa en fin, de arrojar la toalla Entonces las palabras más viejas las más usadas, las más escritas aquellas que abrazaron mi causa a ojos cerrados se sentaron en mis rodillas y en voz alta, casi entre lágrimas comenzaron a decir mis poemas a los cuatro vientos Y allí me quedé en silencio escuchando aquel murmullo aquel sonido de hojas que jamás tocó la tierra Allí me quedé en silencio y me vi por primera vez en esos versos desnudos, en esos versos hambrientos en los publicados, en los inéditos, en los incompletos en los que ya no recordaba o no quería recordar Allí me vi por primera vez cuando ellos me miraron a los ojos y me mostraron sus alas para volar por el mundo
MI GATO QUIERE SER POETA Mi gato quiere ser poeta y para ello revisa todos los días mis originales y los libros que tengo en casa Él cree que no me doy cuenta es demasiado orgulloso para dejar que le ayude Lleva consigo unos borradores en los que anota con cuidado cada cosa que hago y que digo Ayer no más, en uno de mis recitales apareció de incógnito entre la gente vestía camisa a cuadros y mis viejos zapatos rojos que no veía hace tiempo Al terminar la función se acercó con mi libro en la mano quería que lo autografiara y para ello me dio un nombre falso un tal Silvestre Gatica Yo le reconocí de inmediato por sus grandes bigotes y su cola peluda pero no dije nada y preferí seguirle la corriente Luego me deslizó bajo el brazo uno de sus manuscritos “Léalos cuando pueda, Maestro” me dijo y se despidió entre elogios y parabienes Y sucedió que anoche y como no lograba dormir levanté con desgano aquel obsequio para darle una mirada Era un poema de amor un hermoso poema de amor dedicado a Susana la gatita siamés que vivía a los pies del sitio Parecía un texto perfecto tenía fuerza y ritmo e imaginación y todos los elementos necesarios para decir que era un gran poema y sin duda era un gran poema un poema como pocas veces había leído Entonces me entró la rabia y la envidia y la cólera y me pilló la madrugada con el texto entre las manos sin atreverme a romperlo o a hacerle correcciones Que Dios me perdone por esto pero no veo otra salida mañana echaré mi gato a la calle y publicaré el poema bajo mi nombre
PEDAGOGÍA INCONCLUSA El niño le pregunta al padre si las palabras envejecen El padre le responde al hijo que las palabras siguen tan jóvenes como en el primer día El niño corre donde el abuelo para llevarle la buena nueva Y el viejo abre de golpe el cajón de las palabras para que éstas le cuenten el secreto
EL MAGO DE LA SOLEDAD Las palabras se recuestan en mi cama a escuchar la extraña historia de esa niña que sacaba agua de sus pechos para bañar a sus muñecas Una vez terminado mi relato y visiblemente afectadas me confiesan en voz baja que es el cuento más hermoso jamás descrito pero no una razón suficiente para haberlas reunido “La razón es lo de menos” les respondo “Sólo soñaba con verlas recostadas en mi cama”
CICATRICES DE GUERRA A veces cuando me emborracho las palabras me traen a casa en un viejo triciclo de madera Y lejos de quitarme los zapatos y acostarme como ocurre en estos casos me dejan tirado en el jardín lleno de hormigas y con la cara pegada al foco del alumbrado “Eso te pasa por escribir malos poemas” me dicen y se marchan cantando y riendo abrazadas a mi última cerveza
EL CLAN SINATRA Todos los gatos de mi barrio son fanáticos de Sinatra comienzan a tararear sus temas apenas pongo el CD y la voz se escurre entre los techos y las panderetas A veces me piden que repita algún single entonces el sonido de My way New York o Let my train again les para los bigotes y los lanza de cabeza contra los vidrios Esto no pasa cuando leo mis versos se estiran, bostezan miran para otro lado o conversan entre ellos en un acto lamentable de ignorancia y sabotaje “Ustedes no me comprenden” les digo Y vuelvo a encender el CD para que cante Sinatra y esos gatos se llenen de poesía.


 

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